AL LADO DE UN GRAN HOMBRE SIEMPRE HABRA UNA GRAN MUJER ( Espero dar la medida )

AL LADO DE UN GRAN HOMBRE SIEMPRE HABRA UNA GRAN MUJER   ( Espero dar la medida )
La Gloria de mi Espiritu ( Lo mejor de Mi )

miércoles, 18 de enero de 2006

EL
REINO DE LAS PLANTAS








Hoy de tarde, luego de contemplar una pequeña planta en el jardín, donde desde una maceta me brindaba una extraña belleza, mediante sus pequeñas hojas verdes con algunas caprichosas manchas amarillas, como si alguien hubiera salpicado algún producto para decolorar, dejando manchas amarillas aquí y allá, en toda la planta. Pero no es así, sino que la naturaleza de esa especie es ser así. Entonces me puse a pensar y a preguntarme ¿de qué mundo maravilloso vienen?, tanto esas plantas, todas las plantas con sus flores multicolores, su aroma y sus raras formas; si cuando uno observa una de sus semillas no ve más que una mota de polvo en algunos casos, y en otros solo se ve un mendrugo opaco y multiforme que más se parece a una molécula de madera. Solo algunas semillas son vistosas, pero pensando en la más pequeña de ellas, se me antoja pensar que hay un lugar en donde se acuna la belleza y se reparten los aromas, en donde el calor y las formas revolotean de un lado a otro entre una lluvia de rayos multicolores y finitos que van dibujando al pasar, todo objeto que luego se encierra en la memoria mágica de la semilla, la cual es la única partícula que puede pasar a través de ese pequeño agujero que comunica este mundo con la eternidad























Hrcules A Palermo

LAS PALABRAS

Las palabras son la armoniosa suma de dos sonidos y un silencio. Los sonidos son la suave alteración del silencio dividido en partes iguales.

Entonces, las palabras son la obra arquitectónica de los sentimientos, son el vínculo que asegura o son el detonador que separa. Las palabras son manos invisibles que ayudan, acarician, secan lágrimas, abrazan, besan y tocan suavemente el corazón. Pero así también las palabras son las que, como manos invisibles, pero reales, ofenden, golpean, arrancan lágrimas, dañan y tienden trampa. Por eso, debemos refrenar la lengua cuando la ira como mano invisible pero eficaz, trata de moverla para hacer el mal.

Debemos tratar de aprender a hablar y usar las palabras como una sofisticada herramienta que abre corazones, ilumina mentes, pone a trabajar espíritus dormidos y en ocasiones llegan a dar vida en muchos casos y en distintas formas. -