EL NIÑO Y SUS MIEDOS
Casi diría que me cuesta trabajo escribir la fecha, ya que este año me pareció tan fugaz por el cúmulo de experiencias vividas Es como si hubiera estado viviendo una charada durante doce meses y que luego al volver a la realidad, resulta que no lo puedo creer. Hay tantas cosas que dejé de hacer y tantas que debería de haber hecho, que más que alegría siento tristeza por el tiempo pasado mal empleado. El trabajo de buscar trabajo, la felicidad de mantener la felicidad y la paz de saber que, aunque el precio es alto, valió la pena vivir, pero… ese sentimiento de desgaste físico y anímico… Me siento hoy, como aquel niño que no quiere tomar su sopa y protesta, pero luego lo hace y gracias alimento que recibe, luego puede reír, vivir, crecer, amar. Al final de todo, uno debe llegar a la conclusión de que todo es en sí la vida misma, porque ¿Cómo podría definir el término “vida” sin tener en cuenta los hechos? ¿Cómo podría definir la felicidad sin incluir más de una persona?; pues así como ...