AL LADO DE UN GRAN HOMBRE SIEMPRE HABRA UNA GRAN MUJER ( Espero dar la medida )

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La Gloria de mi Espiritu ( Lo mejor de Mi )

domingo, 25 de julio de 2010

Platon siglo 21: Un fino Cordel....

El fino cordel que Satanás posee, del cual pende la llave que abre la puerta de nuestra voluntad; también puede decirse que los razonamientos que usamos para justificar nuestros actos malos, son los hilos que dejamos para que el Padre de todas las mentiras tire de él para acercarse más a nuestro corazón. El razonamiento vano con el cual queremos cubrir nuestras malas acciones, son la conexión invisible que une nuestra voluntad a la voluntad de Satanás. Es la oración a Satanás, es la venia mal disimulada con la cual decimos: "toma la llave de mi voluntad pero yo no te la estoy entregando, me opondré a que entres en mi, aunque te deje acercar, te escucharé pero ten la seguridad que no te obedeceré", y así un día terminaremos diciendo: "…Bien, no entraré en el Reino donde está el Padre, pero seguro que mereceré otro no muy lejos…". …Y así también un día verán las fuertes cadenas en forma de apatía espiritual, duda en lo que antes era testimonio, pecado moral en lo que un día fue castidad y autodominio. Y así un nuevo rezo de excusas y resentimientos formarán el nuevo credo propio de aquel que un día brillo y hoy es un ángel caído. De esta triste manera la religión llega a ser como ombligo absurdo en la vida del ser que prefirió dormir antes que trabajar, recibir en lugar de dar; procurar ser querido en lugar de amar; vestirse bien él, en lugar de abrigar a otros. 

Platon siglo 21: Un fino Cordel....

El fino cordel que Satanás posee, del cual pende la llave que abre la puerta de nuestra voluntad; también puede decirse que los razonamientos que usamos para justificar nuestros actos malos, son los hilos que dejamos para que el Padre de todas las mentiras tire de él para acercarse más a nuestro corazón. El razonamiento vano con el cual queremos cubrir nuestras malas acciones, son la conexión invisible que une nuestra voluntad a la voluntad de Satanás. Es la oración a Satanás, es la venia mal disimulada con la cual decimos: "toma la llave de mi voluntad pero yo no te la estoy entregando, me opondré a que entres en mi, aunque te deje acercar, te escucharé pero ten la seguridad que no te obedeceré", y así un día terminaremos diciendo: "…Bien, no entraré en el Reino donde está el Padre, pero seguro que mereceré otro no muy lejos…". …Y así también un día verán las fuertes cadenas en forma de apatía espiritual, duda en lo que antes era testimonio, pecado moral en lo que un día fue castidad y autodominio. Y así un nuevo rezo de excusas y resentimientos formarán el nuevo credo propio de aquel que un día brillo y hoy es un ángel caído. De esta triste manera la religión llega a ser como ombligo absurdo en la vida del ser que prefirió dormir antes que trabajar, recibir en lugar de dar; procurar ser querido en lugar de amar; vestirse bien él, en lugar de abrigar a otros.